Siempre en mi corazon…
Hoy escribo con el corazón en mil pedazos. Mi abuela se ha ido. Y aunque llevaba años lejos de ella, su ausencia pesa como si el mundo se hubiera detenido por un instante.
Estar lejos cuando alguien parte deja una herida distinta. No poder darle un último abrazo, no haber estado ahí para sostenerle la mano, no haberla visto cerrar los ojos… Eso duele. Duele en el pecho, en la garganta, en el alma.
Pero en medio del dolor, también hay amor. Porque mi abuela fue amor. Fue ese lugar seguro al que siempre quise volver, aunque solo fuera con el pensamiento. Fue la risa en la cocina,las canciónes que me cantaba con su voz maravillosa,el olor a cozonaci o gogosi que ella hacia, las historias contadas mil veces, su voz dulce…
Aunque la distancia física nos separó, su presencia nunca se fue de mí. Siempre la llevé en mi corazón, en mis recuerdos, en la forma en que crío a mi hijo, en la forma en que abrazo la vida.
Hoy me despido de ella desde lejos, pero siento que me escucha. Que su alma me roza el rostro cuando cierro los ojos. Y le digo gracias. Por todo. Por tanto.
Te amo, bunica. Te llevo conmigo. Ahora vuelas libre, y yo me quedo con todo lo que me diste sin darte cuenta.
Hasta que volvamos a encontrarnos.
